¿Qué es la Biodiversidad?
La biodiversidad es un
concepto que abarca a toda la variedad de la vida, incluyendo a los ecosistemas
y a los complejos ecológicos de los que forma parte. Por lo que tiene tres
escalas grosso modo: ecosistemas, especies y genes.
Biodiversidad
No es difícil definir el
concepto de ecosistema. Es un grupo de organismos con interacciones entre ellos
(generalmente denominado comunidad) y con el ambiente físico en el que viven en
un cierto tiempo. Sin embargo, el delimitar o identificar un ecosistema en la
realidad es mucho más difícil. El límite entre un bosque y un lago puede ser
muy claro para la mayoría de los ecólogos, el límite entre un bosque de pino
encino y uno de pino puede no serlo tanto. Entre más parecido sea un ecosistema
a otro será más complicado distiguir los límites entre ellos.
El concepto de especie es
mucho más complejo, tanto en el aspecto filosófico como en el metodológico. En
biología existen varios conceptos de especie: el biológico, el evolutivo, el
filogenético, el fenista, el ecológico. Cada uno de ellos funciona para
determinadas situaciones y para ciertos organismos. El más conocido de ellos,
el biológico, define a la especie como el conjunto de organismos que pueden
aparearse y producir descendencia fértil. De esta forma, identificar diferentes
especies de mamíferos puede resultar, en comparación con otros grupos, una
tarea no muy complicada en la mayoría de los casos. Pero si se amplía el
espectro de organismos a clasificar incluyendo a los que poseen reproducción
asexual, la definición se torna inoperante.
El proceso evolutivo es
el responsable de esta diversidad y es el que aún continúa moldeándola. No
obstante, también el hombre está representando un papel muy importante en el
rumbo que ha tomado esta variedad de formas biológicas, sobre todo en los
últimos años. Se prevé que dicho papel será todavía mucho más intenso en los
años por venir gracias al desarrollo de técnicas biotecnológicas y a los
avances sobre el conocimiento del ADN, de los procesos evolutivos, de la
herencia y del desarrollo temprano. El hombre tendrá un amplio dominio y
control sobre las formas vivas desde el ámbito más intimo: los genes.
La pérdida y
deterioro de los hábitats es la principal causa de pérdida de biodiversidad. Al
transformar selvas, bosques, matorrales, pastizales, manglares, lagunas, y
arrecifes en campos agrícolas, ganaderos, granjas camaroneras, presas,
carreteras y zonas urbanas destruimos el hábitat de miles de especies. Muchas
veces la transformación no es completa pero existe deterioro de la composición,
estructura o función de los ecosistemas que impacta a las especies y a los
bienes y servicios que obtenemos de la naturaleza.
Las últimas
estimaciones señalan que en México se ha perdido alrededor del 50% de los
ecosistemas naturales. Las principales transformaciones se han llevado a cabo
en las selvas húmedas y secas, los pastizales, los bosques nublados y los
manglares y en menor grado en matorrales y bosques templados. Los ecosistemas
más accesibles, productivos, con mejores suelos y en lugares planos han sido
los más transformados. Los principales
remanentes se encuentran en lugares poco accesibles o poco productivos.
La pérdida de
hábitat sucede por el “cambio de uso del suelo” de ecosistemas naturales
(bosques, selvas, pastizales, etc.) a actividades agrícolas, ganaderos,
industriales, turísticas, petroleras, mineras, etc., todas ellas contempladas
en las evaluaciones de impacto ambiental de la Ley General del Equilibrio
Ecológico y la Protección al Ambiente
(LEEGEPA, Sección V, 2013) y normas y reglamentos asociados.
La
sobreexplotación es la extracción de individuos de una población a una tasa
mayor a la de su reproducción. Cuando esto sucede la población disminuye. Esta
ha sido la historia de muchas de las especies que se han explotado por
distintas razones: las ballenas, los peces, venados, cactos, orquídeas. Muchas
de ellas ahora se encuentran en peligro de extinción. Algunas especies son más
vulnerables que otras por sus características biológicas como: distribución
restringida, abundancia baja, tasa alta de mortalidad, tasa reproductiva baja,
alta congregación de la población, entre otras.
Las actividades
de cacería, tala, pesca, comercio ilegal de especies con distintos fines,
afectan a las especies al sobreexplotar sus poblaciones. Los compradores de
organismos y productos ilegales son cómplices de la sobreexplotación. Las
regulaciones sobre el aprovechamiento de las especies mexicanas se encuentran
en diversos tipos de normatividad . Existen restricciones de comercialización
de las especies en riesgo a nivel nacional (Norma Oficial Mexicana 059) y a
nivel internacional (CITES)
El aumento en la
presencia sustancias químicas en el ambiente como resultado de las actividades
humanas tiene graves consecuencias para muchas especies. Las actividades
industriales, agrícolas, ganaderas y urbanas contribuyen substancialmente a la
contaminación de aire, agua y suelos. Por mucho tiempo la contaminación fue un
problema de una escala espacial pequeña, sin embargo actualmente la producción
de contaminantes afecta a todo el planeta. Algunos contaminantes han debilitado
la capa de ozono que protege a los seres vivos de las radiaciones ultravioletas
del Sol, mientras que otros han provocado el calentamiento global. La
contaminación del agua, del suelo y del aire afecta directamente a muchos
organismos aun en lugares remotos.
Además de
sustancias químicas también se considera al exceso de energía como sonido,
calor o luz como un contaminante, y a los organismos transgénicos. A nivel
nacional la normatividad sobre la contaminación se encuentra en la Ley General
de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LEGGEPA, 2013).
A nivel mundial
existen varias convenciones para disminuir la contaminación como:
el convenio LRTAT
(1983) para combatir la contaminación atmosférica transfronteriza a gran
distancia,
la convención
OSPAR (1988) para la protección del medio marino del Atlántico del Nordeste,
el protocolo de
Montreal (1989) para la protección de la capa de ozono,
la convención de
Basilea (1989), para el control de movimientos de residuos peligrosos entre
fronteras,
la convención de
Rotterdam (2004) para sustancias químicas industriales,
la convención de
Estocolmo (2004) sobre contaminantes
orgánicos persistentes y
el protocolo de
Kioto (2005) para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
Las consecuencias
son cambios radicales en la distribución de ecosistemas y especies, aumento en
el nivel del mar, desaparición de glaciares y de grandes extensiones de
corales, climas impredecibles y extremos como sequías y tormentas. El cambio
climático afecta a todos los organismos del planeta, muchos de ellos ya están
respondiendo a esta nueva dinámica a través de cambios en su distribución y sus
migraciones. En México se publicó la Ley General de Cambio Climático en 2012. A
nivel mundial existe la Convención sobre Cambio Climático (1994).
LA PERDIDA DE LOS
HABITATS.
La pérdida y
deterioro de los hábitats es la principal causa de pérdida de biodiversidad. Al
transformar selvas, bosques, matorrales, pastizales, manglares, lagunas, y
arrecifes en campos agrícolas, ganaderos, granjas camaroneras, presas,
carreteras y zonas urbanas destruimos el hábitat de miles de especies. Muchas
veces la transformación no es completa pero existe deterioro de la composición,
estructura o función de los ecosistemas que impacta a las especies y a los
bienes y servicios que obtenemos de la naturaleza.
Las últimas
estimaciones señalan que en México se ha perdido alrededor del 50% de los
ecosistemas naturales. Las principales transformaciones se han llevado a cabo
en las selvas húmedas y secas, los pastizales, los bosques nublados y los
manglares y en menor grado en matorrales y bosques templados. Los ecosistemas
más accesibles, productivos, con mejores suelos y en lugares planos han sido
los más transformados. Los principales
remanentes se encuentran en lugares poco accesibles o poco productivos.
La pérdida de
hábitat sucede por el “cambio de uso del suelo” de ecosistemas naturales
(bosques, selvas, pastizales, etc.) a actividades agrícolas, ganaderos,
industriales, turísticas, petroleras, mineras, etc., todas ellas contempladas
en las evaluaciones de impacto ambiental de la Ley General del Equilibrio
Ecológico y la Protección al Ambiente
(LEEGEPA, Sección V, 2013) y normas y reglamentos asociados.
NANCY FABIANA LEON MEDINA







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